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Acerca del Consulado

Historia del Consulado

Edificio del Ayuntamiento de Nuevo Laredo

Ayuntamiento de Nuevo Laredo, 1905. Foto Cortesia: Municipio de NL

El primer agente consular de Nuevo Laredo fue comisionado el 15 de noviembre de 1871. Fue el Sr. Thomas Gilgan, un ciudadano estadounidense y un comerciante en Nuevo Laredo. Apenas seis meses después de empezar su nuevo trabajo, el Secretario de Estado le pidió al Sr. Gilgan que se mudara a Laredo, TX, debido al cierre de las empresas en Nuevo Laredo por la inestabilidad política y la ocupación militar.

En 1889, Nuevo Laredo se convirtió en el segundo puerto más importante de todo México. La oficina fue elevada posteriormente a Consulado General en la supervisión de todos los establecimientos consulares en el norte de México, incluyendo Monterrey, Saltillo, Mier, Matamoros, Piedras Negras, Guerrero, Camargo, Paso del Norte, Victoria, Sierra Mojada, Chihuahua, y otros. Durante este período, la oficina estaba ubicada en la esquina de las calles Bravo y Matamoros. Un año más tarde la oficina fue trasladada a una ubicación más actualizada, en la Plaza Hidalgo.

La temprana historia del Consulado está salpicada con episodios de disturbios. Muchos estadounidenses de mala reputación gravitaron a Nuevo Laredo. Se rumoraba que era más fácil encontrar jugadores, pistoleros, contrabandistas y fugitivos de la justicia en el norte de México, que hombres de negocios legítimos americanos. Incursiones a ambos lados de la frontera por bandidos armados y revolucionarios eran ocurrencias comunes. La propiedad consular y la vida del cónsul estaban en peligro con frecuencia por las revoluciones y los levantamientos en México. Por eso, el cónsul tuvo que huir más de una vez a través de la frontera y refugiarse en Laredo, Texas, llevando consigo todos los archivos confidenciales. En una ocasión en 1914, los revolucionarios quemaron el consulado junto con varios otros edificios importantes de la ciudad. Los disturbios y el incendio persistieron hasta que finalmente, en junio de 1916, el cónsul recibió la orden de trasladarse a Laredo, TX, debido a un complot descubierto para quemar la ciudad una vez más y para volar el puente. Durante este tiempo, incluso hubo un complot para secuestrar al cónsul. Con la entrada de EE.UU. en la Primera Guerra Mundial en 1917, la carga de trabajo del Consulado se incrementó dramáticamente. Las nuevas regulaciones de control de fronteras que entraron en vigor ese año, con la aprobación de la primera Ley de Inmigración y leyes de ciudadanía, por el Congreso, se aumentó considerablemente el trabajo de trámite de pasaportes y visas, y el auge económico de la guerra aumentó las cargas de trabajo aún más. En 1918 el consulado manejó más de 100 pasaportes y 200 declaraciones de envío al día. Además, el Consulado cambió su ubicación en la ciudad en varias ocasiones, en 1922 se trasladó a la esquina de Allende y Dr. Mier y luego se trasladó de nuevo en febrero de 1922, a la calle Matamoros. En 1927, otro movimiento se hizo a la esquina de González y Morelos. Allí permaneció hasta 1941 cuando se trasladó a la Plaza Hidalgo, cruzando la calle desde el imponente Palacio Federal. Actualmente, el Consulado está ubicado en Allende entre las calles Guanajuato y Nayarit.

Tras el periodo revolucionario de los primeros veinte años de la década de 1900, Nuevo Laredo, prosperó hasta hace poco con pocas interrupciones. Una de ellas siendo en el verano de 1920 cuando las fuerzas del general Álvaro Obregón ocuparon la ciudad en su camino para convertirse en presidente de México. Otro incidente grave fue la inundación de 1954. El Puente Internacional fue destruido intencionalmente para drenar la crecida del Río Grande, pero aun así se convirtió en uno de los peores desastres en la historia de Nuevo Laredo. Los servicios públicos fueron cortados durante días y el centro de la ciudad entera estaba inundado. La interrupción más reciente a la prosperidad y el crecimiento ha sido la violencia de la última década. El tráfico de drogas sigue siendo un problema importante y los carteles han cobrado muchas víctimas. Si bien la situación de seguridad ha mejorado en el último año, la gente aún se muestra vacilante a decir que la guerra contra las drogas ha terminado.

Los pasatiempos más populares en Nuevo Laredo son las corridas de toros y el béisbol. Las corridas de toros  han existido en Nuevo Laredo desde el siglo pasado y el béisbol ha estado presente por casi 70 años. El primer equipo profesional de béisbol de la Liga Mexicana se formó aquí en 1940. El equipo, Tecolotes, es el equipo profesional con gestión más larga en México. Funcionó hasta hace 10 años y ahora está en proceso de ser relanzado. Además de estos pasatiempos favoritos, Nuevo Laredo ha sido parte de un festival cultural a nivel estatal de renombre en los últimos diez años, con lo que atrae artistas de todo el mundo.